IDENTIDAD Y RELACIONES

Maletín de trabajo: el corto en el aula

Los protagonistas de estas historias nos cuentan cómo “se vive” de diferentes maneras y cómo nuestras experiencias construyen nuestra subjetividad. Los dilemas de la vida y la muerte, los impactos emocionales, las intenciones verdaderas y las ocultas, el amor y el desamor, la violencia del mundo que nos rodea, constituyen a veces puntos de inflexión en nuestras historias personales y son algunos ejes que atraviesan esta selección a través de un hilo conductor: la identidad, mirarnos desde lo que somos.
Temas: historia, democracia, identidad, territorio, cultura, trabajo
Duración aproximada: 46′
Calificación: apto para todo público
Palabras clave:
construcción de la identidad, cambios, relaciones sociales, huellas, perspectiva de género, vínculos, vínculos intergeneracionales, juventud, adolescencia, nuevas subjetividades.
Mariano Luque (14')

El vínculo intergeneracional de un docente y un alumno atravesados por la soledad, la emancipación y la insatisfacción de una adolescente. Ante ellos, las miradas prejuiciosas en la relación adulto varón – alumna mujer y la ausencia de otros adultos como mediadores necesarios.

Fede Pozzi (11')

El corto ofrece un diálogo particular entre dos jóvenes: lo que piensan no condice con lo dicho por cada uno. Al partir de un aparente punto común y un accidental desenlace se exponen las relaciones interpersonales, la búsqueda y concreción del encuentro con el otro, la celebración de la comunicación o su ausencia.

Juan Hendel (28')

Cuando de la identidad ocupa un lugar impensado, modifica el paisaje doméstico y empuja a la exploración de lo que estaba ahí cerca, pero sin atención. El silencio se funde a las nuevas sensaciones para hacerse grito y banda de sonido al salir de la adolescencia.

Nicolás Cesani (05' 32'')

Un sujeto frente al amor y el miedo. Reconocerse en los pasos y acciones que sospecha pero no quiere para sí. El corto, basado en el cuento homónimo de Alejandro Dolina, es oportuna ocasión para hacer puente entre la ficción y la realidad.

Primeros pasos

A continuación proponemos cuatro puntos básicos que ordenan los preparativos para trabajar con cualquier material audiovisual en la clase. Son recomendaciones puntuales que  permiten al docente encuadrar y configurar su  propuesta, teniendo en cuenta las particularidades del grupo de estudiantes, la disciplina/asignatura y las características curriculares de cada clase.

  1. Coordinar los detalles técnicos, previendo y/o sorteando dificultades posibles. Se recomienda probar el funcionamiento de los equipos -de imagen y de sonido- y el material que se va a exhibir antes del ingreso de los estudiantes a la sala donde se realizará la proyección. Asimismo pensar la mejor distribución o ubicación el espacio disponible para que todos puedan ver y escuchar bien.
  1. Presentar la actividad que se va a realizar como parte de la tarea educativa. Es importante otorgar sentido a la proyección y justificar la importancia de este recurso y no otro. Se trata de darle valor al momento compartido e invitar a dejarse llevar, de predisponer una mirada consciente y atenta. En este sentido se establece un encuadre signado por el disfrute de una obra y puede o no adelantarse la temática y/o vincularla a la secuencia de tareas que se viene realizando. Por lo tanto, todo lo que ocurra antes, durante, y después de la proyección – explicación y consigna del docente, visualización del cortometraje y diálogo posterior – son parte fundamental de la clase y el/los tema/s en desarrollo.
  1. Reproducir el material al menos dos veces. Según las posibilidades de tiempo real, es conveniente realizar una primera visualización con la intención de despertar la atención sobre lo que se muestra y relata, sin mayores indicaciones, como hemos dicho antes, solo atención y buena disposición a lo que se exhibe. Luego de esa primer pasada, el docente puede indicar algún enfoque particular según las intenciones que persiga. La segunda visualización podría ser en diferido, a realizarse como “tarea” proporcionando el enlace correspondiente para poder acceder a la misma o bien desarrollarlo en clase.
  1. Guiar a los alumnos para una observación activa y participativa. Para esta instancia sugerimos trabajar con la Guía general Diez puntos para iniciar. Orientaciones para “ver”  y “analizar” un corto” que se encuentra en este Maletín. Cada docente, podrá decidir el modo de enfocar y ajustar la temática. En el marco del desarrollo de su clase, podrá decidir que ejes recupera, cuáles pueden ser trabajados de modo individual, en pequeños grupos, en el grupo completo de la clase o las combinaciones posibles de estas opciones en momentos específicos del trabajo en el aula.

Guía general de orientación y análisis

“Aprender a mirar” no se trata solamente de “mirar”. Mirar consiste en dejarse impresionar en todos los sentidos del término: nuestra retina se impresiona, nuestra psiquis se impresiona, nos impresionamos porque lo que es “impresionante” y nos guía a nuestro lugar, nuestra conciencia. Aprender a mirar es aprender a guiar la mirada, a decidir sobre lo que miramos y, simultáneamente, a explorar aquello que no se da espontáneamente a la vista.”

Philippe Meirieu.

Acerca de esta guía de trabajo

Esta guía es un material orientativo para el análisis de los cortos inmediatamente después de su visualización. No se trata de un cuestionario que se responde de modo lineal y por lo tanto tampoco busca “respuestas correctas”. Por el contrario, es una plataforma de interrogantes que pretende recuperar las impresiones, las sensaciones, los pensamientos, que surgen luego de ponernos en contacto con una obra, con una historia que puede, o no, narrar nuestras vivencias como personas y como sociedad. Estos son, entonces, los dos ejes que nos proponemos recorrer como punto de partida para el trabajo y para revisar juntos nuestras propias miradas sobre el mundo que nos rodea y debatir temas que son socialmente relevantes. Desde esta perspectiva es que resulta muy importante poder “tomarnos un tiempo” para pensar, para registrar ese primer contacto con cada corto y mirar “qué nos pasa cuando miramos”.

¡A trabajar!

Diez puntos para iniciar. Orientaciones para “ver”  y “analizar” un corto.

1. ¿Recuerdan cuál es el título del corto?


2. ¿Podrían describir brevemente de qué se trata esta historia o qué sucede en ella?


3. ¿Cuál fue la escena o el momento que les llamó más la atención (les haya gustado o no)? ¿En qué pensaron mientras veían el corto?


4. ¿Algunas de estas escenas se parecen a algún suceso o situación de sus vidas personales? Más allá de la particularidad de la historia o del lugar en donde ocurre ¿les pasó o sintieron algo parecido alguna vez?


5. ¿Esta historia se vincula con algún tema de la actualidad o problemas que nos atraviesan como sociedad ahora o en el pasado? Hagan una lista de todos estos temas.


6. La historia que se presenta ¿es real? ¿Qué indicios o datos podrían fundamentar que sí lo es o que no lo es?


7. ¿Cómo podrías definir el punto de vista del director? ¿Desde dónde está mirando, qué selecciona para mostrar, cuál es el foco?; ¿Cómo se presentan las luces y las sombras y el color? ¿Son parte importante de este relato?; ¿Creen que la música es significativa para la historia que se cuenta? ¿Por qué? ¿qué “dice” esta música? ¿Qué aporta?


8. Si pudieran entrevistar al director o directora de este corto ¿qué le preguntarían?


9. Pensando en todo lo anterior ¿Se les ocurre un título alternativo para esta historia?


10. Les proponemos volver a leer la cita de Philippe Meirieu que está al inicio de este apartado y responder grupalmente qué quiere decir este autor con esas palabras: “Aprender a mirar” no se trata solamente de “mirar”.

Trampolín para el trabajo en el aula

Orientaciones temáticas

En esta selección de cortos podemos encontrarnos con paisajes y tensiones sociales, que a través de la mirada singular de sus protagonistas se convierten en la oportunidad para contemplar y analizar en qué situación nos encontramos nosotros frente a esos escenarios u otros escenarios posibles. En estos cortos se puede ver desde una secuencia de paisajes en movimiento, un pueblo devastado por la inundación hasta una sinfonía perfectamente planeada alrededor de la ciudad y la conversión de un ascensor en una “pista de baile”. En cada corto el territorio está visto en clave de la relación que mantiene con el entorno social. Resulta interesante como entrada, para repensar esta idea de territorio, que supera el mero entorno natural y se concibe como una construcción que integra al hombre, a la cultura y a las formas de habitar los lugares para convertirlos en escenarios; en espacios donde se despliega la vida cotidiana y es posible reconocer la mutua implicancia que tienen personas y entornos entre sí para constituirse, para modificarse. Las imágenes nos permitirán acceder a una realidad social que muchas veces se pasa por alto.  

Los cortos de este pack nos llevan a descubrir las tensiones internas de cada lugar. Desde esa mirada, lo colectivo se vuelve un eje e invita a construir una mirada de análisis  sobre nuestro imaginario social a partir de esas múltiples realidades como parte de un todo que nos incluye.

Actividades sugeridas

Simulacro:

  1. ¿Cómo describirías las relaciones entre los personajes de Simulacro? ¿Cuáles te parecen que son los escenarios allí? ¿Qué te parece que están haciendo, qué están buscando? ¿Qué creés que significa eso que encuentran?
  2. ¿Por qué te parece que la música que ejecutan los personajes acompaña, por otro lado, las tareas cotidianas que realizan? ¿Hay músicas que acompañen también tus actividades cotidianas? ¿Podrías seleccionar una música y describir alguna de tus actividades cotidianas al compás de ese tema músical?
  3. Les proponemos leer el cuento “Simulacros” de Julio Cortázar. Luego de leerlo:
  4. Pensar en puntos de encuentro entre ambas obras
  5. ¿Qué diferencias encuentras entre las formas de “narrar” en un cuento y en un audiovisual?

Esta es mi selva

  1. ¿Qué hacen los jóvenes de “Esta es mi selva” cuando están solos? ¿Por qué te parece que hacen eso? ¿Qué sentiste (si sentiste algo) mientras ellos andaban en bicicleta, envueltos por la tarde nublada y lluviosa y por el paisaje?
  2. ¿Eso que hacen te hizo recordar a alguna experiencia personal? ¿Podrías contarla brevemente usando sólo imágenes?

Ir viendo

  1. ¿Qué vemos y cómo lo vemos mientras viajamos, mientras nos transportamos de un lugar a otro? ¿Qué vemos y cómo lo vemos cuando nos detenemos en un lugar?
  2. Les proponemos documentar alguna actividad que sientan que es propia del lugar/territorio en el que viven. Pueden hacerlo a través de imágenes, de una narración o de una filmación breve de no más de 2 minutos. Luego ver las producciones de todos y analizar en conjunto:
    a)¿Qué cosas se muestran de los lugares/ actividades documentadas?
    b)¿Cómo sabemos que esas actividades son propias del lugar?
    c)Si no conocieran este lugar ¿qué elementos de los seleccionados serían un motivo para conocerlo?
    d)Si alguien que no conoce este lugar ve esta producción que realizaron ¿puede comprender cómo es, cómo son sus habitantes, qué piensan o cómo sienten?

El pasito de onda

  1. ¿En qué ámbito se desarrolla la mayor parte del corto? ¿Qué características específicas tiene ese lugar y de qué manera condiciona el estado anímico de la protagonista?
  2. ¿Por qué la protagonista “habla sola”? ¿Con “quién habla”? ¿qué sentimientos o emociones están presentes en esos momentos?
  3. ¿Se reconocen en una situación similar? ¿Qué nos pasa cuando “no podemos decir” algo?

Actividad integradora para todo el Pack: Escenarios, climas y tensiones

Les proponemos leer el siguiente texto de Clarise Lispector “El acto gratuito”.

” Muchas veces lo que me salvó fue improvisar un acto gratuito. El acto gratuito, si tiene causas, son éstas desconocidas. Y si tiene consecuencias, son imprevisibles.

El acto gratuito es lo opuesto a la lucha por la vida y en la vida. Es lo opuesto a nuestras carreras por el dinero, por el trabajo, por el amor, por los placeres, por los taxis y ómnibus, por nuestra vida cotidiana en fin –que ésta es toda paga, es decir, que tiene su precio.
Una de estas tardes, de cielo puramente azul y pequeñas nubes blanquísimas, estaba yo escribiendo a máquina –cuando algo pasó en mí.
Era el profundo cansancio de la lucha.
Y me di cuenta de que estaba sedienta. Una sed de libertad me despertaría. Yo estaba simplemente exhausta de vivir en un departamento. Estaba exhausta de sacar ideas de mí misma. Estaba exhausta del ruido de la máquina de escribir. Entonces la sed extraña y profunda apareció. Yo necesitaba – necesitaba con urgencia – de un acto de libertad: del acto que es por sí solo. Un acto que manifestara fuera de mí lo que yo secretamente era. Y necesitaba de un acto por el cual no necesitará pagar. No digo pagar con dinero sino, de un modo más amplio, pagar el alto precio que provoca vivir.
Entonces mi propia sed me guió. Eran las 2 de una tarde de verano. Interrumpí mi trabajo, me cambié de ropa, bajé, tomé un taxi que pasaba y le dije al chofer: vamos al Jardín Botánico. “¿Qué calle?” preguntó. “Usted no entiende”, le expliqué, “no quiero ir al barrio sino al Jardín del barrio.” No sé por qué me miró durante un instante con atención.
Dejé abiertas las ventanillas del coche, que corría mucho, y yo ya había iniciado mi libertad dejando que un viento fortísimo me despeinara y me golpeara en el rostro agradecido con los ojos entrecerrados de felicidad.
¿Para qué iba al Jardín Botánico? Sólo para mirar. Sólo para ver. Sólo para sentir. Sólo para vivir.
Salté del taxi y atravesé los anchos portones. La sombra me acogió enseguida. Me quedé quieta. Allá la vida verde era amplia. Yo no veía allí ninguna avaricia: todo se daba enteramente al viento, en el aire, a la vida, todo se erguía en dirección al cielo. Y más: daba también su misterio.
El misterio me rodeaba. Miré arbustos frágiles recién plantados. Miré un árbol de tronco nudoso y oscuro, tan ancho que me sería imposible abrazarlo. Por dentro de esa madera de roca, a través de raíces pesadas y duras como garras – ¿cómo corría la savia, esa cosa casi intangible y que es vida? Había savia en todo como hay sangre en nuestro cuerpo.
A propósito no voy a describir lo que vi: cada persona tiene que descubrir sola. Sólo recordaré que había sombras oscilantes, secretas. De paso hablaré ligeramente de la libertad de los pájaros. Y de mi libertad. Y sólo de eso. El resto era el verde húmedo subiendo en mí por mis raíces desconocidas. Yo andaba, andaba. A veces me detenía. Ya me había alejado mucho del portón de entrada, ya no lo veía, pues me había metido por tantas alamedas. Sentía un miedo bueno –como un estremecimiento sólo perceptible del alma– un miedo bueno por tal vez estar perdida y nunca más, pero ¡nunca más! encontrar la puerta de salida.
Había en aquella alameda una fuente de donde el agua corría sin parar. Era una cara de piedra y de su boca manaba agua. Bebí. Me mojé toda. Sin molestarme: esa exageración se correspondía con la abundancia del Jardín.
El suelo estaba a veces cubierto con pelotitas de aroeira, ésas que caen en abundancia en las verdeas de nuestra infancia y que pisamos no sé por qué, con enorme placer. Repetí entonces el aplastamiento de las pelotitas y de nuevo sentí el misterioso gusto bueno.
Estaba con un cansancio benéfico, era hora de volver, el sol era más débil.Volveré un día de mucha lluvia –sólo para ver el goteante jardín sumergido.
Nota: pido permiso para solicitar a la persona que tan bondadosamente traduce mis textos en braile para los ciegos que no traduzca éste. No quiero herir ojos que no ven”.


Luego de haber leído el texto de Clarise Lispector pensar y compartir las reflexiones en torno a las siguientes preguntas:

  1. ¿En qué espacios sentimos que somos nosotros mismos?
  2. ¿Por qué según la autora ese acto de libertad es “gratuito”? ¿Qué significa gratuito en este caso? Escribí un breve argumento usando tus propias palabras.
  3. Hemos visto que los lugares hablan de nosotros y nosotros podemos “hacer” los lugares en los que nos sentimos más a gusto. Muchas veces el espacio de la escuela no es el caso. Por eso les pedimos que elaboren una intervención sobre el espacio escolar. La elección del espacio tiene que estar consensuada entre ustedes y entre las autoridades del colegio (equipo directivo, consejo de convivencia o el formato que la escuela tenga). Puede ser en el aula, en el patio, en la vereda, en la puerta o en cualquier otro espacio de la escuela, pero siempre debe ser un espacio y una intervención acordada y aceptada por todos los que “habitan” la escuela. Para ello es importante que discutan:
    -¿qué es una intervención? ¿qué significa?
    -¿qué puedo poner de mí en este lugar? ¿esto afectaría de modo negativo a otros? ¿Cómo puedo hacer que este espacio sea un lugar para ser “yo mismo”?

Libros, textos y publicaciones online:

Peter Burke, Visto y no visto,  el uso de la imagen como documento histórico, Crítica, Barcelona, 2001.
http://rodolfogiunta.com.ar/Patrimonio/Biblio%20032.pdf

Julio Cortazar, La Banda.
http://www.literatura.us/cortazar/banda.html

Julio Cortazar, Los amigos.
http://www.literatura.us/cortazar/amigos.html

Julio Cortazar, Simulacros.
http://www.loscuentos.net/cuentos/other/1/3/16/

María Teresa Andruetto ,La lectura, otra revolución
Fondo de Cultura Económica – Primera edición- Argentina, 2015

(Fragmento)

“¿Quiénes somos?, ¿de qué modo hemos llegado hasta aquí?”

La historia de cada uno de nosotros, aún en sus aspectos más privados, forma parte de un pasado común. Poder mirarnos en la trama de lo que nos precedió y reconocer en ella aspectos propios, constituye nuestra identidad y nos sostiene. La memoria colectiva es un intento de construirnos individual y socialmente porque no hay futuro individual separado del futuro de otros. Por eso, descubrimos quiénes somos a medida que narramos a otros o a nosotros mismos lo que nos ha pasado. Las palabras sacan a las cosas del olvido y las ponen en el tiempo, nos permiten encontrar un lugar en el mundo.”

“Las palabras nos vinculan al mismo tiempo a lo individual y a lo social, porque la lectura es, además de aquella práctica solitaria, un instrumento de intervención sobre el mundo, que nos permite pensar. Los libros que leemos son manifestaciones estéticas acerca de unos otros ficcionales representativos, una forma de memoria hecha carne en el imaginario. En la literatura, la humanidad encontró un vehículo para transmitir sus representaciones del mundo. Leer lo que fue escrito es ingresar al registro de la memoria de una sociedad. Entonces podríamos decir que la historia de la literatura y del arte es la historia de la subjetividad humana y de las condiciones materiales y simbólicas en las que esa subjetividad se desplegó.”

“Así, leer, escuchar, escribir es abrir para nosotros y para otros un camino de libertad. Es un puente por el que transita un saber recibido, puesto en discusión en el espejo refractario de la propia ideología, para pasarlo luego como un saber que se desea legar a los que llegan.”

Pack: Identidad y relaciones interpersonales
Autoría: Julieta Mariana Lores – Celeste Galay – Alejandro Nicolás Tanús – Santiago Loustaunau – Alejandro Castiglioni – Mailén Pacios Puche – Javier Musitani Ríos – Vannina Trentin – Carlos Iglesias
(Lectura crítica y procesamiento didáctico)
Para Rumbo Sur /cinecorto.orgBsAs – Argentina – 2017
Esta obra está bajo una licencia Creative Commons.

Cómo citar este material:Lores –  Galay – Tanús – Loustaunau – Castiglioni – Pacios Puche – Musitani Ríos  –  Trentin – Iglesias. (2017). Pack educativo: “Identidad y relaciones interpersonales”. Rumbo Sur /cinecorto.org